Dos días después de celebrar los reyes se quitan las bombillitas de navidad, si es que las ponen, pues los "bills" de luz están por encima de lo que se pagaba hace 10 años. Muchos no ponemos decoraciones en las afueras del hogar, pues tememos que venga un desgraciado, se robe la decoración y la venda en el residencial más cercano para comprarse alguna sustancia controlada. Y el "X-Mas Spirit" no es como antes, ya no hay el gozo familiar, todos se dividen a beber y a cachetear en la primera fiestecita que encuentren. Algunos pasan las navidades en el trabajo, pues necesitan llevar el pan de cada día con sacrificios, otros simplemente odian pasarlo en familia.Para mi la navidad es sinónimo de "stress", desespero, agonía y de mucho trabajo, sin contar en que la navidad me recuerda a los tres seres amados que he perdido, dos murieron en diciembre, una cumplía en diciembre. Pero a la vez me llena de gozo, ver la carita de alegría y felicidad que ponen mis nenes cuando abren los regalitos, verlos desesperados en noche buena, locos por que llegue la mañana para abrir sus regalitos. El día de reyes es igual, en la víspera nos vamos por el monte a buscarle pastito a los camellos y luego mis nenes cogen las cajas de mis zapatos para poner el pasto de los camellos.